Hay que generar un flujo de proyectos de diferente tamaño, nivel de incertidumbre tecnológica y de mercado, y horizonte de desarrollo.
Un portafolio balanceado
Además del valor individual de cada oportunidad hay que evaluar las interdependencias
L a innovación se desarrolla en las organizaciones a través de proyectos que son la unidad mínima de gestión del proceso de innovación. Éstos surgen de ideas que han sido seleccionadas en diferentes fases de maduración hasta que logran demostrar retornos positivos a la inversión y un control del riesgo tecnológico y de mercado.
El desafío de las compañías que compiten innovando es generar un flujo de proyectos de innovación de diferente tamaño (magnitud de inversión requerida), nivel de incertidumbre tecnológica y de mercado, y horizonte de desarrollo (corto, mediano y largo plazo).
Estas empresas suelen tener un portafolio o cartera donde gestionan simultáneamente ideas maduras, perfiles, proyectos en etapa de investigación y desarrollo, en etapa de ejecución, suspendidos y recientemente terminados cuyos resultados pasan a operaciones.
¿Qué proyectos en un buen portafolio?
Imagine que usted es entrenador(a) de la Selección chilena de fútbol. ¿Formaría el equipo con los once mejores jugadores del país? ¿Qué pasaría si siete son delanteros? ¿O si todos son muy talentosos pero con poca experiencia internacional?
Usted no podrá maximizar el desempeño del equipo simplemente seleccionando los mejores jugadores individuales. De la misma forma, una compañía no maximiza el potencial de un portafolio de innovación desarrollando los proyectos que individualmente son más valiosos. Una buena cartera debe considerar, además del valor individual de cada oportunidad, sus interdependencias.
El objetivo de la gestión de portafolio es tener una mirada de conjunto de las diferentes iniciativas de modo de entender cómo se distribuyen en un espectro de riesgo, entender sus interdependencias y procurar un adecuado balance en cuanto a riesgo/rentabilidad, expectativas y plazos.
Al menos cinco tipos de interdependencias son importantes de considerar en la gestión de un portafolio:
1. Horizonte de los proyectos: Una firma que tenga sólo iniciativas de corto plazo puede poner en riesgo su futuro; otra sólo con iniciativas de largo plazo, puede no sobrevivir para verlas hecha realidad. Una tarea crítica en la gestión de un portafolio es lograr un adecuado balance entre iniciativas orientadas a “explorar” nuevas oportunidades (largo plazo), y las orientadas a “explotar” actuales oportunidades (corto plazo).
2. Canibalización de mercado: Cuatro proyectos orientados a satisfacer una necesidad similar en el mercado, con alta probabilidad no generarán cuatro veces aumento de los retornos. Es importante que las ideas dentro de la cartera no compitan entre sí.
3. Riesgos externos: Algunas oportunidades son valiosas sólo en combinación con otras y no individualmente, ya que juntas mitigan mejor los riesgos externos. Esta situación es similar a lo que ocurre con la diversificación en los portafolios financieros.
4. Demandas sobre recursos escasos: Varias iniciativas pueden requerir acceso a un mismo recurso escaso. Se recomienda postergar la ejecución de algunas o reducir la dependencia del recurso escaso.
5. Ingresos suavizados: Muchas compañías prefieren explotar, por ejemplo, una oportunidad por año en vez de dos cada dos años. Esto les permite crecer sin grandes sobresaltos anuales, tanto en ingresos como en costos fijos.
El portafolio
Los diferentes proyectos de innovación se pueden graficar en una matriz de riesgo como la indicada en la Figura 1. El eje horizontal representa la “Incertidumbre de Mercado” determinada por variables como demanda potencial, intensidad de la competencia, regulaciones, futuras leyes que pueden afectar el éxito comercial, etc. El eje vertical representa la “Incertidumbre Tecnológica”, determinada por variables como el nivel de conocimiento de la tecnología, la capacidad para desarrollarla o adquirirla, disponibilidad de los recursos monetarios para llevar a cabo el proyecto, etc.
Proyectos con bajos niveles de incertidumbre en ambos ejes son Innovaciones Incrementales, por ejemplo, la mejora de productos existentes. Éstos son técnicamente factibles y su éxito comercial es relativamente fácil de predecir.
Aquellos con niveles medios de incertidumbre son llamados Proyectos de Plataforma ya que llevan en el mediano plazo a nuevos productos/procesos basados en nuevas tecnologías que están en las cercanías de las actuales.
Los anteriores dos tipos de proyectos tienen como objetivo generar ingresos a la empresa y mantener su participación de mercado en el corto y mediano plazo.
¿Cómo una compañía debiese abordar proyectos que tienen alta incertidumbre en al menos una de las dos dimensiones? Algunos autores recomiendan que sean tratados como “opciones” en vez de “generadores de ingresos”. En el mercado de capitales, una opción es el derecho de comprar (o vender) un instrumento financiero en una fecha futura. Si éste sube de precio entonces el derecho es ejercido, si no, expira sin ser ejercido. Las opciones proveen un mecanismo para invertir un monto inicial relativamente pequeño de recursos con el objetivo de poder participar en subsecuentes desarrollos futuros de mayor envergadura. A través de este mecanismo se facilita la incorporación de proyectos de alto riesgo al portafolio.
Las iniciativas con alto nivel de incertidumbre tecnológica pero con niveles medios de incertidumbre de mercado son llamadas Opciones de Posicionamiento. Estos proyectos se llevan a cabo cuando las posibilidades que una tecnología logre todas las funcionalidades esperadas no sean claras, o cuando varias compiten para dominar. Si la tecnología funciona y provee ventaja competitiva se entrará al mercado con seguridad.
Los proyectos con un alto nivel de incertidumbre de mercado pero bajo en la dimensión tecnológica son llamados Opciones de Exploración, ya que son factibles de implementar técnicamente pero su éxito comercial no es del todo claro. Estos proyectos son usados para capturar información desde el mercado.
Finalmente, aquellos que tienen alto nivel de incertidumbre en ambos ejes son llamados Opciones de Escalón. Se trata de innovaciones radicales de largo plazo que permiten la generación de soluciones completamente nuevas.
Claridad en el aporte de cada proyecto
La importancia de cada una de las cinco familias de proyectos depende de la estrategia competitiva de la compañía y de la industria en que se desenvuelve. Por ejemplo, en sectores con rápidos cambios tecnológicos, las Opciones de Posicionamiento pueden jugar un rol relevante, mientras que en los mercados de consumo masivo influidos por tendencias o modas, las Opciones de Exploración suelen ser más importantes.
Una buena estrategia de innovación debería tener claridad de los aportes de contar con proyectos en los diferentes campos del diagrama y procurar que el portafolio esté balanceado. Como parte de la gestión de cartera, es importante incorporar a ésta la nueva información que se va generando a medida que los proyectos avanzan y los riesgos se van reduciendo. Los valores y supuestos iniciales deben modificarse si nuevas y mejores estimaciones son posibles. En ocasiones, la nueva información puede llevar a eliminar algunas oportunidades o reexaminar otras que parecían inicialmente poco atractivas.
La importancia de cada tipo de proyecto depende de la estrategia competitiva de la compañía y de la industria en que se desenvuelve.
Mapa de los proyectos del portafolio
Una segunda herramienta para el análisis de portafolio es el Diagrama de Burbujas que grafica el Riesgo-Retorno de cada iniciativa como se muestra en la Figura 2.
VPN y probabilidad de éxito
El eje horizontal representa la estimación del “Valor Presente Neto” de cada iniciativa y el eje vertical la probabilidad de éxito de su implementación.
Cada burbuja corresponde a un proyecto, donde su tamaño denota el nivel de inversión que requiere.
El tipo de sombreado puede ser utilizado para representar distintas líneas de productos, iniciativas estratégicas, programas, etc.
Los cuatro cuadrantes del diagrama de la Figura 2 representan las siguientes cuatro categorías de iniciativas:
1. Elefante blanco: son proyectos de alto riesgo y bajo retorno. Debiesen ser eliminados.
2. Perlas: son iniciativas de bajo riesgo y alto retorno. Debiesen ser implementadas. Las otras dos categorías son menos claras sobre cómo proceder, por tanto se recomienda analizarlas con la mayor información posible.
3. Ostras: son iniciativas de alto riesgo y alto retorno. Se recomienda considerarlas como opciones.
4. Pan y mantequilla: son proyectos de bajo riesgo pero a su vez de bajo retorno.
Hasta el martes.























