El consumo y el ahorro son dos caras de la misma moneda.

¿Gastar o guardar?

La tasa de ahorro de la economía depende de la estructura etaria de la población

En esta clase analizaremos dos componentes importantes del gasto agregado de una economía, como son el consumo y la inversión.

El consumo corresponde al gasto que realizan los hogares y se divide generalmente en consumo en bienes durables y no durables.

La inversión es el gasto que realizan las empresas, con el objeto de incrementar su stock de capital productivo. Incluye la inversión en construcción y otras obras (aquí se contabiliza la compra de una vivienda nueva como parte de la inversión), la compra de maquinarias y equipos y el cambio en los inventarios de las empresas.

El consumo privado es el componente más grande del gasto privado; en Chile, el consumo es alrededor del 70% del PIB. Mientras que la tasa de inversión (inversión total o bruta como porcentaje del PIB) alcanza a casi la cuarta parte del PIB.

La tasa de inversión varía abruptamente al hacer comparaciones entre países. Por ejemplo, los de rápido crecimiento de Asia han alcanzado tasas de inversión superiores al 40%, mientras que algunos países pobres de África muestran tasas de inversión tan bajas como 5%. Como vimos anteriormente, la acumulación de capital es un elemento importante en el crecimiento y ésta depende de la tasa de inversión.

En la primera clase mencionamos que la macroeconomía analiza las fluctuaciones del ciclo económico. Una de las características importantes del ciclo es que el consumo tiende a fluctuar menos que el PIB, mientras que la inversión es fuertemente procíclica (se mueve conjuntamente con el ciclo económico).

La Figura 1 muestra el crecimiento del PIB trimestralmente y el crecimiento del consumo y la inversión. Allí se aprecia que el consumo varía muy poco en comparación con el PIB. De hecho, en la recesión de 2009, la tasa de crecimiento del consumo disminuye, se hace levemente negativa, mientras que el PIB disminuye en 5%.

En contraste, la inversión muestra grandes variaciones en su tasa de crecimiento, mostrando como se acelera en los momentos en que la economía crece rápido, por ejemplo 2004-2005, y cómo se desacelera en las recesiones, como durante los cuatro trimestres del 2009.

Si queremos entender los ciclos y sus efectos, es necesario entender cuáles son los determinantes del consumo y la inversión, cómo se ven afectados estos componentes del gasto y la importancia que tienen para el equilibrio macroeconómico.

Las personas toman sus decisiones de consumo hoy, considerando el nivel de consumo que se desea tener en el futuro. Es decir, conjuntamente con tomar la decisión de consumo, están tomando su decisión de ahorro; en otras palabras el consumo y el ahorro son dos caras de la misma moneda.

El ahorro se define simplemente como la postergación de consumo; los agentes ahorran con el objeto de incrementar su consumo en una fecha futura.

Si este es el caso, entonces los consumidores considerarán para sus decisiones de consumo el ingreso que reciben hoy, las expectativas futuras de ingreso y la tasa de interés real que deben pagar o que recibirán en caso de endeudarse o de ahorrar, respectivamente.

La suma de estos flujos de ingreso presente y futuro en valor presente constituye lo que se conoce como la riqueza del individuo y es elemento clave para determinar el perfil de consumo a lo largo de su vida. Note que el horizonte de planeamiento es importante para la toma de decisión de cuánto ahorrar.

El lunes pasado mencionamos que la tasa de interés real es un precio clave para tomar las decisiones de ahorro. A una mayor tasa de interés real, se hace más atractivo ahorrar, es decir, postergar consumo hoy con el objeto de obtener un mayor consumo mañana.

Podemos afirmar que el consumo de hoy tiene un costo de oportunidad, medido por la tasa de interés real, la cual nos dice cuántas unidades de consumo futuro se deben sacrificar si se desea consumir una unidad más hoy.

Los cambios en el ingreso

Milton Friedman (Premio Nobel de Economía 1976) planteaba en su Teoría del Ingreso Permanente que el ingreso corriente de las personas se compone de un ingreso permanente, aquel que no cambia con las fluctuaciones económicas, y un ingreso transitorio, el cual puede ser positivo (en el caso de recibir un premio o un bono) o negativo (por ejemplo con la pérdida transitoria del empleo).

De esta forma cuando el ingreso corriente de los agentes aumenta, estos se deben preguntar si el aumento es permanente, es decir, se espera seguir recibiendo ese flujo adicional en el futuro, o es transitorio. La forma de cómo cambia el consumo es muy diferente al enfrentar cada uno de estos casos.

Figura 1

Si el cambio es permanente, el individuo puede incrementar su consumo, sabiendo que puede sostener dicho consumo en el tiempo. En cambio, si el incremento en el ingreso es transitorio, el individuo ahorrará dicho incremento casi en su totalidad, ya que sabe que si incrementa su consumo en lo que aumenta su ingreso, esto no es sostenible en el tiempo. Es decir, los agentes valoran estabilidad en el consumo y no desean consumir mucho durante algunos meses y muy poco los meses siguientes.

Por esa misma razón, los individuos actúan de forma similar cuando enfrentan una disminución transitoria de su ingreso. Ellos intentarán endeudarse o desahorrar, si esperan que el cambio en el ingreso es transitorio, más que ajustar su consumo abruptamente. Esto es lo que explica por qué el consumo fluctúa menos que el PIB en los ciclos económicos.

El ahorro a lo largo de la vida. Otro Premio Nobel, Franco Modigliani (1985), plantea que el consumo mantiene una senda levemente creciente a lo largo de la vida, y que lo que cambia es el perfil de ingreso a lo largo de la vida. Esto es lo que se conoce como la teoría del Ciclo de Vida. En la Figura 2 se muestra el perfil típico de ingreso de alguien que vive T años.

En los primeros años, el ingreso es cero, luego aumenta a tasas crecientes, al principio de su vida laboral, y luego lo hace a tasa decrecientes, hasta el momento de jubilarse. Allí su ingreso es cero, y su consumo será financiado con el ahorro proveniente de la parte de su vida en que el ingreso supera el consumo (ahorro para la pensión).

Las zonas D corresponden a desahorro o financiamiento de los padres, y la zona marcada con A es el ahorro para financiar la generación siguiente y el período de la jubilación.

Figura 2

La implicancia macroeconómica de esta teoría es bien importante. La tasa de ahorro de la economía depende en forma fundamental de la estructura etaria de la población. Así, economías que tienen un porcentaje alto de la población en edad de jubilarse tendrán tasas de ahorro más baja que en economías con población preponderantemente más joven.

Consumo y mercado del crédito

Note que el acceso al mercado del crédito juega un rol central en estas teorías. En efecto, es este el que permite a los individuos pedir prestado en momentos de ingresos transitorios negativos y de ahorrar los ingresos transitorios positivos.

Si no existiesen los mercados crediticios, entonces los individuos tendrían que simplemente consumir todo su ingreso en cada período, con lo cual el consumo mostraría fluctuaciones muy similares al PIB.

Si los individuos no tienen posibilidades de endeudarse en el mercado, porque nadie les presta, entonces se dice que enfrentan restricciones de liquidez. Dichas restricciones hacen que el consumo fluctúe más en el ciclo económico, que lo que predicen las teorías del Ingreso Permanente – Ciclo de Vida.

La clave es lograr el equilibrio en la expresión de las emociones, no se trata de reprimirlas ni que se desborden.

En resumen, el ahorro (y el consumo) depende de las expectativas de ingreso futuro, de la etapa en la vida del individuo, del acceso al mercado de crédito y positivamente de la tasa de interés real. Esto último será muy importante para un análisis posterior en este curso.

Si los individuos no tienen posibilidades de endeudarse en el mercado, porque nadie les presta, entonces se dice que enfrentan restricciones de liquidez.

La inversión

El gasto deseado en inversión se deriva de los requerimientos de capital que tengan las empresas. La inversión puede ser vista como el desembolso que realizan las empresas para reponer el capital que se depreció (debido al desgaste natural por su uso o por la obsolescencia) o para incrementar el stock de capital.

Las empresas deben determinar cuál es el stock de capital que desean tener para operar en el período siguiente.

Ese stock de capital deseado depende de lo que la empresa desea producir en el período siguiente, el ingreso adicional que genera y del costo de uso del capital.

El costo de uso del capital tiene como componente el costo de oportunidad de hacer la inversión, que se refleja en la tasa de interés real.

.. De Twitter

Si los dueños de la empresa deciden financiar la inversión con fondos propios, entonces perderán la tasa de interés real que recibirán en el mercado por dichos fondos.

Si deciden financiar la inversión con un préstamo, entonces la tasa de interés real asociada a ese préstamo será parte del costo de uso de capital.

El otro componente es la tasa de depreciación o desgaste del capital.

Se supone que esto hace que el capital, en un período más, sea menos productivo y, por tanto, hay una pérdida de valor que debe ser incluida en el costo de uso del capital.

Finalmente, si existe una pérdida (ganancia) real en el valor del stock de capital, esta debe ser sumada (restada) al costo de uso del capital.

Conocido el stock de capital deseado, se compara con el que realmente tiene la firma.

La inversión neta será la diferencia entre ambos stocks. La inversión bruta (total) considera que parte del stock de capital que posee se deprecia en este período y, por tanto, esa depreciación debe ser sumada a la inversión neta para obtener la inversión bruta o total.

Aquí encontramos una importante relación económica. Si se incrementa la tasa de interés real, el costo de uso del capital sube y, por tanto, la empresa deseará ocupar menos capital. Esto ocasiona una disminución de la inversión. Es decir, existe una relación negativa entre la inversión y la tasa de interés.

Hasta el lunes.

Clases relacionadas
Últimos comentarios

Deja un comentario

Tu correo no será publicado. Los campos requeridos están marcados *

*